CIENCIA Y CONOCIMIENTOS... Aprendamos sobre los misterios del universo... los invito a leerme...

viernes, 2 de diciembre de 2016

HALLAN UNA FORMA DE VIDA DESCONOCIDA EN LA TIERRA.


El genoma de la nueva bacteria se asemeja en un 86% al de los organismos conocidos, lo que, desde un punto de vista genético, basta para hablar de su absoluta singularidad.

Una bacteria hasta ahora desconocida para la ciencia ha sido hallada en el lago subglacial Vostok, en la Antártida, según lo anunció el jefe del laboratorio de criobiología de la Universidad de Física Nuclear de San Petersburgo, Serguéi Bulat, informa RIA Novosti.
"En el agua congelada sobre la perforadora ha sido hallada una bacteria completamente desconocida", señaló el científico, que precisó que la nueva bacteria pasa a denominarse w123-10.
El genoma de la bacteria se asemeja genéticamente en un 86% al de los organismos conocidos, lo que, desde un punto de vista genético, basta para hablar de su absoluta singularidad, indicó Bulat.
El lago antártico Vostok, que se encuentra a una profundidad de cuatro kilómetros bajo el hielo, fue hallado en 1994, si bien su existencia fue sugerida por el geógrafo ruso Andréi Kapitsa a partir de sondeos sísmicos realizados durante las expediciones antárticas soviéticas entre 1959 y 1964.
Este lago tiene un valor científico significativo debido a que es el único terrestre de este tipo, análogo a los océanos subterráneos en las lunas de Júpiter (Europa, Ganímedes, Calisto) y de Saturno (Encelado).

Los científicos rusos alcanzaron el lago en febrero de 2012 gracias a una profunda perforación de una capa de cuatro kilómetros de espesor, y encontraron enseguida rastros de organismos vivos en las primeras muestras de agua.
Sin embargo, después de un año de estudio, el agua del lago subglacial ascendió en el pozo de perforación y se congeló a un nivel de 363 metros. En consecuencia, otro pozo paralelo al primero tuvo que ser perforado desde una profundidad de 3.406 metros.

jueves, 1 de diciembre de 2016

¿QUÉ HABÍA ANTES DEL BIG BANG? LOS CIENTÍFICOS CREEN HABERLO DESCUBIERTO.


Un equipo de matemáticos aplica la mecánica cuántica a la cosmología para proponer una nueva teoría científica.

Matemáticos canadienses y egipcios han elaborado una nueva teoría científica que pretende explicar qué había en el universo antes del Big Bang, informa el diario británico 'Daily Express'. Los investigadores han sugerido que el universo atraviesa de forma cíclica cuatro fases distintas. A su juicio, antes hubo otro universo, es decir, otra "fase cosmológica".
El universo se expande de forma acelerada, pero, según las ecuaciones del nuevo modelo teórico, se producirá un cambio motivado por la mecánica cuántica que acabará deteniendo el proceso. Ello llevará al universo hacia atrás antes de volver a expandirse.
Según Mir Faizal, uno de los autores del estudio, el equipo ha aunado mecánica cuántica y cosmología al emplear una versión modificada del principio de incertidumbre generalizada (GUP, por sus siglas en inglés). Faizal sintetiza sus conclusiones: "En nuestro modelo cosmológico el universo no empezó con una gran explosión; hubo una transición de una fase a otra".

"Ello es posible porque el universo puede existir en cuatro fases, como el agua puede existir en tres fases diferentes", explica. "De la misma manera que sabemos de las propiedades del hielo al estudiar el agua que lo ha formado, podemos saber de la cosmología previa al Big Bang al estudiar la física del universo", precisa.
"Otros cosmólogos han sugerido el escenario de la Gran Explosión y de Gran Implosión, pero su modelo presenta singularidades". Para la física estas no son positivas porque "señalan a un lugar donde las leyes de la física se quiebran (..) La singularidad del Bing Bang puede ser evitada al aplicar las correcciones del GUP a la cosmología", asevera.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA NASA ANUNCIA EL PRÓXIMO LUGAR QUE TENDREMOS QUE COLONIZAR DESPUÉS DE MARTE.


Este cuerpo celeste cuenta con unas "oportunidades recreativas únicas" y sus habitantes no necesitarían utilizar trajes contra el exceso de presión atmosférica.

La investigadora de la NASA Amanda Hendrix y el escritor científico Charles Wohlforth han detallado en 'Scientific American' que Titán, el satélite más grande de los 62 que tiene Saturno sería, después de Marte, el cuerpo celeste del Sistema Solar más adecuado para que permitir la colonización del ser humano.
Además de la Tierra, Titán es el único lugar del Sistema Solar que posee lagos líquidos en su superficie —aunque no están formados por agua, sino por metano y etano—, junto con una atmósfera de nitrógeno un 50 % más densa que la de nuestro planeta.

¿Cómo sería la vida en Titán?

La presión atmosférica en la superficie de Titán es 1,5 veces mayor que en la Tierra y su temperatura es de -180 °C, con lo cual "los residentes no necesitarán trajes contra el exceso de presión, solamente ropa caliente y respiradores".
Asimismo, los hidrocarburos podrían servir como combustible para los cohetes y, aunque la atmósfera del satélite carece de oxigeno, se podría emplear el hielo bajo su superficie para obtener este elemento indispensable y poder respirar.

La vivienda y el ocio en Titán

Los autores del artículo destacan que el mejor material para construir viviendas sería el plástico, aunque los residentes "no tendrían que pasar todo su tiempo encerrados" porque "las oportunidades recreativas de Titán son únicas".
De ete modo, la combinación de la gravedad débil —"similar a la de la Luna"— y su atmósfera densa permitiría que las personas volaran "con alas en su espalda" y no habría que preocuparse si se rompieran, ya que la caída se suavizaría porque la velocidad terminal en Titán es 10 veces menor que en la Tierra.

¿Cuándo podremos vivir allí?

De momento, se trata de un proyecto más que de una realidad que podamos vivir a corto plazo; de hecho, aún no podemos llegar a Marte de manera segura, con lo cual es muy pronto para pensar en colonizar Titán, un destino al que hoy en día tardaríamos en llegar alrededor de siete años.

martes, 29 de noviembre de 2016

UN PLANETA SIMILAR A LA TIERRA POSEE UN OCEANO QUE PERMITIRÍA ALBERGAR VIDA.


Un grupo de investigadores ha determinado que las propiedades del planeta Próxima b favorecen su habitalidad.

Próxima b, el planeta que orbita alrededor de la estrella Próxima Centauri y se parece a la Tierra, podría estar cubierto por un gran océano que permitiría la vida, indica el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS).
Además, un equipo internacional liderado por el Laboratorio Astrofísico de Marsella ha determinado que este astro "se encuentra en la zona habitable de su estrella" y sus "dimensiones y propiedades" —su superficie posee agua en estado líquido y, por lo tanto, podría albergar formas de vida"— favorecen su "habitalidad". 
Los investigadores también han determinado que el radio de ese planeta podría ser entre 0,94 y 1,40 veces el de la Tierra, que tiene 6.371 kilómetros. Este dato resulta básico, porque ofrece dos escenarios posibles.

Por un lado, si Próxima b tuviese un radio mínimo de 5.990 kilómetros, sería "muy denso" y su núcleo, formado por metales, representaría el 65 % del planeta, algo similiar a Mercurio.
Por otro, tuviera un radio máximo de 8.920 kilómetros, estaría compuesto por rocas y agua a partes iguales y eso contribuiría a que tuviera "un único océano líquido con 200 kilómetros de profundidad".
Este nuevo planeta descubierto en agosto a 4,2 años luz de nuestro Sistema Solar tiene una masa, al menos, 1,3 veces mayor que la de la Tierra y completa una órbita completa alrededor de su estrella en 11,2 días.

lunes, 28 de noviembre de 2016

HALLAN UN OCÉANO A 1.000 KILÓMETROS DE PROFUNDIDAD.



Descubren la acumulación de agua más profunda jamás encontrada, que se encuentra a un tercio de la distancia que hay entre la corteza y el núcleo terrestre.

Un reciente estudio publicado por científicos de la Universidad francesa Jean Monnet ha demostrado lo que por muchos años solo aparecía en libros de ciencia ficción: océanos de agua a profundidades inimaginables en el interior de la Tierra, informa la revista 'New Scientist'.  
Para Steve Jacobsen, uno de los miembros del equipo de investigadores, el descubrimiento demuestra la existencia de un reservorio de agua mucho más grande de lo que se creía. Además, se trata del depósito acuático más profundo jamás encontrado, pues se ubica a un tercio de la distancia entre la capa externa de nuestro planeta y su núcleo, a unos mil kilómetros de profundidad.

Pequeño testigo de millones de años de transformación terrestre

Este asombroso descubrimiento se dio gracias a un extraño diamante arrojado por un volcán hace más de 90 millones de años y encontrado cerca del río São Luiz en el municipio de Juína, en Brasil.
La roca cuenta con una imperfección en su estructura producida en los primeros momentos de su formación. Este defecto natural muestra una inusual acumulación de minerales 'sellados' en el interior del diamante, que contienen iones del hidroxilo, un grupo funcional que proviene del agua. Además, la presencia de minerales característicos del manto inferior terrestre ha permitido a los científicos determinar la profundidad del depósito de agua.
Los investigadores creen que este hallazgo permitirá comprender por qué nuestro planeta posee placas tectónicas y cuál ha sido el papel del agua en su formación y conservación. "Si no estuviera ahí [el agua], probablemente estaríamos todos sumergidos", cree Jacobsen, que además considera que este tipo de descubrimientos ayudará a entender cómo se formaron los océanos y la atmósfera terrestre.

domingo, 27 de noviembre de 2016

UNA "MEGAESTRUCTURA ALIENÍGENA GIGANTE" DESAPARECE SIN DEJAR RASTRO.


Un equipo internacional de astrónomos ha asegurado que el brillo de de la estrella KIC 8462852 no varió entre 1934 y 1995.

Un grupo de astrónomos de Alemania, Estonia, Estados Unidos y Rusia no han detectado cambios periódicos en la luminosidad de la estrella KIC 8462852 y, por tanto, han puesto en duda el supuesto hallazgo de otros investigadores sobre posibles objetos construidos por alienígenas, que orbitarían alrededor de ese astro y bloquearían hasta un 22 % de su luz, según indica un estudio publicado en el portal arXiv.org.
Para alcanzar esta conclusión, el equipo internacional ha empleado datos del Observatorio de Sonneberg (Turingia, Alemania), que aseguran que certifican que el brillo de KIC 8462852 no varió entre 1934 y 1995.
Esa estrella, que se encuentra en la constelación de Cygnus y a 1.480 años luz de la Tierra, tiene una masa y un radio 1,5 veces superiores a los del Sol. 

sábado, 26 de noviembre de 2016

TERREMOTOS EN MARTE PODRÍAN HABER AYUDADO A VIDA MICROSCÓPICA.


El mejor modo para obtener una respuesta y encontrar rastros de vida sobre el suelo marciano será examinar rocas y minerales en su subsuelo, en la cercanía de las fallas, según investigadores.


Terremotos que en el pasado afectaron a la superficie de Marte podrían haber dado origen, al menos de modo temporal, a microorganismos vivientes debido a la liberación de hidrógeno por la ruptura de rocas, según una hipótesis científica publicada por la revista Astrobiology. 
Así lo sostiene el grupo de investigadores de la Universidad de Yale, Estados Unidos, coordinado por el científico Sean McMahon. 
Formularon su teoría tras estudiar las fallas tectónicas activas en las islas escocesas Hébridas, en las cuales el frotamiento entre las rocas, provocado por terremotos, causa la formación de nuevas rocas que recogen una cantidad de hidrógeno suficiente para favorecer la aparición de seres vivientes. 
"Un estudio anterior sugirió que el hidrógeno se forma durante los terremotos cuando las rocas se rompen unas contra otras. Nuestras mediciones sugieren que en Marte se produce bastante como para favorecer el crecimiento de microorganismos en las cercanías de fallas activas", dijo McMahon. 
"Mientras los animales más complejos obtiene su energía de la reacción entre el oxígeno con los azúcares, las bacterias poseen reacciones diferentes, como la oxidación del hidrógeno", prosiguió explicando. 
"Marte no es muy activo sísmicamente, pero nuestro trabajo demuestra que los terremotos marcianos podrían producir la suficiente cantidad de hidrógeno para soportar pequeñas poblaciones de microorganismos, al menos por breves períodos de tiempo", concluyó.  
A grandes rasgos se trata de apenas una pieza del complejo rompecabezas que emerge acerca de la habitabilidad del planeta rojo, en el cual otras fuentes de energía para la vida podrían estar disponibles.  
El mejor modo para obtener una respuesta y encontrar rastros de vida sobre Marte, según los investigadores, será examinar rocas y minerales en su subsuelo, en la cercanía de las fallas. 
Una posible confirmación para el equipo de Yale podría arribar con la misión "InSight" de la agencia espacial estadounidense NASA a partir de 2018, que entre sus objetivos medirá la actividad sísmica marciana.