CIENCIA Y CONOCIMIENTOS... Aprendamos sobre los misterios del universo... los invito a leerme...

lunes, 27 de febrero de 2017

OBJETIVO: DESVIAR ASTEROIDES PARA QUE NO IMPACTEN CONTRA LA TIERRA.


La investigación parte del estudio del meteorito que explotó en el cielo de Cheliábinsk, en Rusia, en 2013.

Cómo afrontar el riesgo asociado a los asteroides en ruta de colisión con la tierra es uno de los grandes debates que existe hoy en día entre los científicos. Sin embargo, ahora, un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con sede en Madrid, aporta valiosa información sobre los efectos que tendría el impacto de un proyectil sobre un asteroide, con el objetivo de desviarlo y evitar que choque contra la Tierra.
La investigación, publicada en la revista 'The Astrophysical Journal', está dedicada al estudio de las propiedades físicas de asteroides potencialmente peligrosos y, para ello, el proyecto se centró en el estudio del meteorito Cheliábinsk, que explotó en el año 2013 sobre el cielo ruso tras atravesar la atmósfera. 
Concretamente, según los resultados de este estudio, la composición, la estructura interna, la densidad y otras propiedades físicas del asteroide son fundamentales para determinar el éxito de una misión en la que se lanzaría un proyectil cinético para desviar la órbita de un asteroide peligroso. 



"El estudio de la composición química y mineralógica del meteorito Cheliábinsk nos permite conocer detalles fundamentales de los procesos de compactación por colisiones que han sufrido los asteroides cercanos a la Tierra. Los resultados de este trabajo son muy relevantes para una posible misión en que se desee desviar de manera eficiente un asteroide próximo a la Tierra", señala el investigador del CSIC Josep Maria Trigo, del Instituto de Ciencias del Espacio.

Cheliábinsk, un meteorito peculiar

El meteorito que explotó atravesando los cielos de la ciudad de Cheliábinsk, en Rusia, en la zona sur de los Urales, en febrero de 2013, fue el de mayor intensidad por detrás de Tunguska, que se produjo en Siberia en 1908 y que arrasó 2.000 kilómetros cuadrados de terreno. 

El meteoroide, de unos 18 metros de diámetro y una masa de unas 11.000 toneladas, penetró en la atmósfera a una velocidad próxima a los 68.000 kilómetros por hora. Tras sobrevolar varias provincias rusas, explotó aproximadamente a 20.000 metros de altura. 

La fragmentación de este objeto en la atmósfera ejemplificó que la Tierra actúa como un eficiente escudo, aunque entre 4.000 y 6.000 kilogramos de meteoritos, incluido un fragmento de unos 650 kilogramos que fue recuperado posteriormente, alcanzaron el suelo. 
Además, el bólido liberó una energía de 500 kilotones, 30 veces superior a la bomba nuclear de Hiroshima. La onda expansiva provocó daños en edificios, especialmente en ventanas y cristales, así como heridas leves a 1.491 personas. 

Los experimentos realizados durante el estudio

Los investigadores del CSIS escogieron el meteorito Cheliábinsk al considerarlo representativo de los materiales formativos de la mayoría de asteroides potencialmente peligrosos. De la clase conocida por los científicos como condrita ordinaria, estos asteroides han sufrido una gran cantidad de colisiones antes de alcanzar la Tierra y, por ello, los minerales que los componen aparecen chocados e incrementan su consistencia.
Los experimentos fueron realizados con un instrumento conocido como nanoindentador, que tiene un pequeño pistón acabado en una cabeza de diamante que realiza una presión predefinida y genera pequeñas muescas en el material, al tiempo que mide tanto la profundidad alcanzada como la recuperación plástica del material. 
De esta manera, los científicos han obtenido de manera rigurosa y sistemática las propiedades clave de los materiales que forman el asteroide; en particular, la durezala elasticidad y la resistencia a la fractura, que podrían ser determinantes para que el impacto de un proyectil cinético lograse desviar la órbita del asteroide. 
"Nuestros trabajos están demostrando que, si se quiere lanzar un proyectil para desviar un asteroide, es imprescindible conocer sus propiedades físicas y estructura interna, porque, en función de eso, el desvío de su trayectoria, será más o menos eficiente", explica Trigo.
Por su parte, otro de los investigadores del CSIC, Carles Moyano, concluye que gracias a la realización de este tipo de experimentos, "pioneros en meteoritos, estemos más cerca de afrontar con éxito el encuentro futuro con asteroides". 
María Jesús Vigo Pastur.

domingo, 26 de febrero de 2017

EL TEMA YA NO ES SABER SI ES QUE ENCONTRAREMOS UNA SEGUNDA TIERRA, SINO CUÁNDO.


"Estamos dando un paso adelante para responder a la pregunta de si estamos solos aquí", ha comentado un especialista de la NASA sobre el hallazgo de un nuevo sistema solar.

Thomas Zurbuchen, administrador asociado del Directorio de la Misión Científica en la sede de la NASA de Washington, ha comentado el nuevo descubrimiento de la agencia espacial afirmando que el mismo "nos da una pista de que el tema no es saber si es que encontraremos una segunda Tierra, sino cuándo".
"Estamos dando un paso adelante para responder a la pregunta de si estamos solos aquí", señaló el especialista. Mientras tanto, el director del Spitzer Science Center de la NASA, Sean Carey, sostuvo que "se trata del descubrimiento más emocionante que hemos realizado con el telescopio Spitzer en sus 14 años de operación".
Este miércoles, la NASA convocó una rueda de prensa especial donde anunció el descubrimiento de un nuevo sistema solar que se encuentra a tan solo 39 años luz de la Tierra. Los científicos precisaron que al menos siete planetas del tamaño de la Tierra orbitan alrededor de la estrella enana fría de dicho sistema, conocida como TRAPPIST-1. Los seis planetas interiores se encuentran en una zona templada donde las temperaturas de la superficie varían de 0 a 100 grados Celsius, mientras que al menos tres de estos mundos podrían contar con océanos.

sábado, 25 de febrero de 2017

QUIEN NO VEA ESTE "ANILLO DE FUEGO" EN SUDAMÉRICA DEBERÁ ESPERAR HASTA EL 2023.


El eclipse solar anular será visible para más de 500 millones de personas que viven en una parte de América del Sur, África y la Antártida, y no se repetirá en el Cono Sur hasta 2023.


El primer eclipse solar de 2017 es también uno muy especial. El impresionante 'anillo de fuego' en el cielo podrá contemplarse en todo su esplendor en varias zonas de Chile y Argentina, aunque también podrá apreciarse parcialmente en otras zonas de Sudamérica. Además, se trata de un fenómeno único que no se repetirá en esta región hasta el año 2023.
Un fenómeno especial
El resto podrá gozar de este fenómeno astronómico a través de la señal de RT, que retransmitirá el eclipse solar en directo a través de esta página web.
Un eclipse solar ocurre cuando la Tierra, la Luna y el Sol se alinean perfectamente de tal forma que la Luna tapa la luz solar y crea una 'sombra' en la superficie terrestre. Debido a la órbita elíptica de nuestro satélite natural, su distancia con respecto a la Tierra es muy variante.
De aquí que un eclipse solar total se produce cuando la Luna está más cerca de la Tierra, mientras que en un eclipse anular —como el de este domingo— la Luna está más alejada de nuestro planeta y se ve más pequeña que el Sol, creando un efecto visual único semejante al de un anillo dorado. También están los eclipses parciales, en los que la Luna 'tapa' parte de la luz solar que recibimos en la Tierra.
Los afortunados que se encuentren en la línea del eclipse ―que abarca unos 13.700 kilómetros de largo y unos 72 kilómetros de ancho―, podrán observar la mejor parte. Es el caso de los habitantes del sur de Argentina (especialmente de la provincia de Chubut) y de Chile (región de Aysén), quienes tendrán la oportunidad de observar este fenómeno en su totalidad la mañana de este domingo, aunque también podrá ser visto de forma parcial desde algunas regiones de Perú, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Brasil.
En total, son más de 500 millones de personas que viven en una zona de Sudamérica, parte de África y la Antártida, los que disfrutarán de este espectáculo natural. 
Haga clic aquí para consultar los horarios del eclipse de este domingo. 

viernes, 24 de febrero de 2017

CÓMO VER DESDE CHILE EL PRÓXIMO ECLIPSE ANULAR DEL SOL.


Este evento se podrá ver el próximo 26 de febrero de manera total en sólo algunas partes del país.

El próximo 26 de febrero es una fecha muy importante para los aficionados a la astronomía, pues podrá verse en Chile un eclipse anular de Sol. Este fenómeno, en donde la Luna cubrirá parcialmente al Sol, podrá ser visto desde distintas partes del país.
Este fenómeno además será anular, ya que la Luna estará orbitando relativamente lejos de la Tierra al momento del eclipse. Al no alcanzar a cubrirlo en su totalidad, dejará ver un anillo de luz a su alrededor. Ese momento específico tendrá una duración de un minuto. En total, el evento tomará alrededor de 2 horas y 30 minutos.
El mejor punto para apreciar este evento será en el sur de Argentina y Chile, en Comodoro Rivadavia y en Puerto Aysén respectivamente, en donde podrá verse en un 100%.
En el resto del país, en ciudades como Santiago de Chile, el eclipse será de un 60%.

“En la mayor parte de Chile, el momento de mayor oscurecimiento será a las 13:30 UT, que corresponde a las 10:30 hora chilena, del domingo 26 de febrero del 2017. Desde la décima región hacia el sur, el momento de máximo oscurecimiento estará un poco retrasado (10:36 para Aysén, 10:37 para Coyhaique)”, indica el Núcleo de Astronomía de la Universidad Diego Portales en su sitio web.


Debido a que los efectos de radiación solar son muy fuertes para verlos de manera directa pues puede causar pérdida de visión, es necesario contar con el equipo adecuado, ya sea filtros especiales para telescopios o lentes certificados para ver el eclipse. Otro método utilizado es verlo proyectando la imagen.

jueves, 23 de febrero de 2017

¿HAY ALGUIEN AHÍ FUERA? ESTOS SON LOS 11 PUNTOS CLAVES DEL NUEVO DESCUBRIMIENTO DE LA NASA.


Los científicos han anunciado el descubrimiento de un nuevo sistema solar con al menos siete planetas del tamaño de la Tierra.




La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) ha anunciado este miércoles en una rueda de prensa especial el descubrimiento de un nuevo sistema solar que se encuentra a tan solo 39 años luz de la Tierra.
Los científicos han precisado que al menos siete planetas del tamaño de la Tierra orbitan alrededor de la estrella enana fría de dicho sistema, conocida como TRAPPIST-1. Los seis planetas interiores se encuentran en una zona templada donde las temperaturas de la superficie varían de cero a 100 grados Celsius.
De los planetas descubiertos se sabe lo siguiente:
  • Este sistema se encuentra a tan solo 39 años luz de la Tierra.
  • Los planetas tienen entre 0,4 y 1,4 veces la masa de la Tierra y su tamaño aproximado es similar al de nuestro planeta.
  • La frecuencia con la que dan una vuelta alrededor de la estrella varía desde un día y medio hasta 20 días. 
  • Los científicos creen que cada planeta del sistema siempre muestran su misma cara a la estrella.
  • La atmósfera de algunos planetas podría ser similar a la de la Tierra o de Venus.
  • Aunque los expertos afirman que las temperaturas de superficie permiten la presencia de agua líquida, los planetas están demasiado lejos para probar que sí la alberguen.
  • Las temperaturas de superficie varían de cero a 100 grados Celsius.
  • Se cree que al menos tres de estos mundos podrían contar con océanos, lo que aumenta la probabilidad de que alberguen vida.
  • Ninguno de los planetas tiene luna, si bien se encuentran tan cerca uno del otro que se verían como la Luna desde la Tierra.
  • Los planetas se encuentran mucho más cerca de su estrella que en el Sistema Solar: si TRAPPIST-1 ocupara el lugar del Sol, todos sus planetas se encontrarían dentro de la órbita de Mercurio. 
  • Este sistema solar se formó, probablemente, hace 500 millones de años, mientras que nuestro Sol se formó hace 4.500 millones de años.

Dado que ningún otro sistema estelar conocido contiene un número tan grande de planetas del tamaño de la Tierra, según la revista 'Nature', este descubrimiento abre nuevas oportunidades para los investigadores del espacio:
  • "Este sistema va a ser uno de los mejores laboratorios que tenemos para entender la evolución de los planetas pequeños", aseguró Zachory Berta-Thompson, un astrónomo de la Universidad de Colorado en Boulder.
  • Debido a que el sistema está tan cerca de la Tierra, los astrónomos pueden estudiar las atmósferas de los planetas con relativa facilidad. Eso podría revelar una asombrosa diversidad de mundos cubiertos de rocas o de hielo.
  • Los seis planetas interiores probablemente se formaron más lejos de su estrella y luego emigraron hacia el interior. Ahora están tan cerca el uno del otro que sus campos gravitatorios interactúan, empujándose unos a otros de maneras que permitieron al equipo estimar la masa de cada planeta. La disposición de tantos planetas del tamaño de la Tierra tan juntos será una bonanza para los investigadores que están trabajando para comparar cómo evolucionan los mundos, según Michaël Gillon, astrónomo de la Universidad de Lieja en Bélgica.

¿Cómo y cuándo fueron descubiertos?




El equipo liderado por Guillon buscó nuevos planetas con ayuda de dos telescopios de 60 centímetros ubicados en Chile y Marruecos, y en mayo del año pasado anunció el descubrimiento de tres planetas que orbitan alrededor de TRAPPIST-1. En un primer momento detectaron el oscurecimiento leve de un planeta y lo siguieron, investigación en cuyo desarrollo el telescopio espacial Spitzer de la NASA ‘observó’ el cuerpo espacial durante 20 días consecutivos.
Después vieron que lo que creían que era solo un planeta eran, en realidad, cuatro, después de lo cual pudieron observar el resto, incluido el séptimo y más lejano de todos. Tras investigarlos, Guillon concluyó que, probablemente, los seis planetas más cercanos a la estrella se formaron fuera de su órbita, pero fueron atraídos después hacia ella.
"Es una piedra de Rosetta con siete idiomas diferentes, o sea, siete planetas diferentes que nos podrían aportar perspectivas completamente diferentes sobre la formación planetaria", opina Julien De Wit, miembro del equipo científico.

miércoles, 22 de febrero de 2017

NASA: DESDE CHILE HALLAN SISTEMA DE 7 PLANETAS ORBITANDO UNA ESTRELLA, 3 TENDRÍAN OCÉANOS.



Los seis planetas más cercanos a la estrella, probablemente rocosos, pueden tener una temperatura en la superficie de entre 0 y 100 grados, el rango en el que puede haber agua líquida, y tres de ellos están en la llamada "zona habitable".

A tan solo 40 años luz de la Tierra hay un sistema estelar con siete planetas de masa similar al nuestro, tres de los cuales se encuentran en la zona habitable y podrían albergar océanos de agua en la superficie, lo que aumenta la posibilidad de que ese sistema pudiera acoger vida.
El sistema, localizado por un grupo internacional de astrónomos y cuyo estudio publica hoy Nature, tiene tanto el mayor número de planetas del tamaño de la Tierra como el mayor número de mundos que podrían contar con agua líquida en superficie.
Los seis planetas más cercanos a la estrella, probablemente rocosos, pueden tener una temperatura en la superficie de entre 0 y 100 grados, el rango en el que puede haber agua líquida, y tres de ellos están en la llamada "zona habitable", por lo que son candidatos especialmente prometedores para albergar vida.
Los cuerpos recién descubiertos giran en órbitas planas y ordenadas alrededor de TRAPPIST-1, una estrella enana ultrafría con un brillo cerca de mil veces menor al del Sol.
El autor principal del estudio, Michaël Gillon, del Instituto STAR en la Universidad de Lieja (Bélgica) se mostró encantado con los resultados: "Se trata de un sistema planetario sorprendente, no sólo porque hayamos encontrado tantos planetas, ¡sino porque son todos asombrosamente similares en tamaño a la Tierra!", según un comunicado.
El nuevo sistema es relevante para los científicos por su cercanía a la Tierra en términos astronómicos y porque es el primero que cuenta con siete planetas de un tamaño similar al nuestro, así como por el reducido tamaño de su estrella, una particularidad que simplificará el estudio del clima y la atmósfera de esos mundos.
Los siete planetas son 80 veces mayores respecto a TRAPPIST-1 que la Tierra respecto al Sol, por lo que bloquean una gran cantidad de luz cuanto transitan por delante de la estrella.
Eso facilita a los investigadores la tarea de identificar sus componentes químicos por medio de técnicas de fotometría.
"Hemos buscado una estrella muy pequeña, al contrario que otros grupos de astrónomos. Eso hace que los planetas aparezcan magnificados", explicó en una rueda de prensa telefónica Amaury Triaud, investigador de la Universidad de Cambridge (Reino Unido).
Tras una primera fase de "reconocimiento", los científicos planean ahora iniciar "observaciones detalladas para estudiar el clima y la composición química de los cuerpos, con el objetivo de determinar si hay vida en ellos".
"En unos años sabremos mucho más sobre estos planetas y esperamos saber si hay vida en el plazo de una década", afirmó Triaud.
En 2010, el grupo de investigadores liderado por Gillon, comenzó a escudriñar la vecindad del Sistema Solar con el telescopio robótico TRAPPIST (Telescopio Pequeño para Planetas en Tránsito y Planetesimales), ubicado en Chile.
El prometedor descubrimiento inicial de la estrella TRAPPIST-1 permitió a los investigadores enfocar el telescopio espacial Spitzer de la NASA hacia ese punto durante 20 días sin interrupción.
A partir de esas observaciones y las de otros telescopios terrestres -entre ellos el William Herschel, ubicado en la isla canaria de La Palma (España)- recogidas durante años, se han recopilado evidencias de 34 tránsitos de cuerpos frente a la estrella, que atribuyen a las órbitas de siete planetas.
El sistema estelar, en el que los seis cuerpos interiores tienen periodos orbitales de entre 1,5 y 13 días, recuerda a los astrónomos al que forman Júpiter y sus lunas, tanto por sus proporciones relativas como por las órbitas compactas y cercanas.
En los últimos años, los científicos han acumulado pruebas de que los planetas del tamaño de la Tierra son corrientes en la galaxia, pero el trabajo de Gillon y sus colegas indica que son aún más abundantes de lo que se pensaba.
Se calcula que, por cada planeta que se detecta cuando transita frente a su estrella, hay una multitud de otros cuerpos similares (entre 20 y 100 veces más) que permanecen inobservables porque desde la perspectiva terrestre no cruzan por delante del astro.

martes, 21 de febrero de 2017

¿CUÁNDO COLISIONARÁ LA TIERRA CON LA LUNA? LOS CIENTÍFICOS TIENEN LA RESPUESTA.


El suceso se producirá por la desaceleración de la rotación de la Luna sobre su eje, que conducirá a un progresivo acercamiento con nuestro planeta.

El profesor de astrofísica Jason Barnes, de la Universidad de Idaho, EE.UU., ha pronosticado en una entrevista con el columnista de Forbes Bruce Dorminey la fecha aproximada en la que se producirá la colisión de la Tierra con la Luna. El experto considera que el satélite y nuestro planeta colisionarán dentro de unos 65 mil millones de años.
Como posible causa del choque, el especialista señala la futura desaceleración de las rotaciones de nuestro satélite y de la Tierra en torno a sus ejes. Este fenómeno causaría una resonancia orbital entre ambos astros, que llevaría a un acercamiento progresivo del satélite a la Tierra que acabaría finalmente en una colisión. Los científicos pronostican que cuando esto ocurra, el período de rotación de la Luna alrededor de su eje será de unos 47 días.
Actualmente el satélite de Tierra completa el viaje alrededor de su eje en unos 27 días, mientras nuestro planeta concluye su rotación en tan solo una jornada.